ESTIRAMIENTO FACIAL (Ritidectomía)
Estiramiento facial o Ritidectomía son
términos generales que se pueden aplicar a diversos
procedimientos destinados a elevar y tensar la piel
facial con objeto de reducir los pliegues o
arrugas.
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Lifing
facial:
Ritidectomía
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La estructura ósea de la cara, factores hereditarios y la
textura cutánea juegan un papel importante en cuantos años
se pueden quitar con una ritidectomía y hasta cierto punto,
pueden influir sobre la duración del resultado. La
ritidectomía habitualmente trata la piel del cuello, de la
barbilla, las mejillas y las regiones peri oculares y
temporales. Algunas veces se incluye en esta operación la
frente y las cejas o se pueden añadir como una intervención
separada. La cirugía de los que con bastante frecuencia se
realiza en conjunto con la ritidectomía, también se puede
realizar separadamente.
Las incisiones de esta intervención transcurren por dentro
del pelo, luego a lo largo del pliegue cutáneo que existe
por delante de la oreja, rodean el lóbulo de la oreja,
ascienden detrás de la oreja y siguen la línea de
implantación del pelo o se introducen en el cuero
cabelludo. A través de estas incisiones el cirujano realiza
un despegamiento más o menos amplio de la piel facial, al
objeto de poder obtener un mejor tensado de la misma y
facilitar la reinserción del sobrante. A través de estas
incisiones se pueden abordar también los tejidos
subyacentes, para tensarlos de tal forma que no sea sola
mente la piel la que se vaya a someter a tracción, sino
también los tejidos profundos. Mediante el mismo abordaje
el cirujano puede reducir acúmulos grasos o tensar
músculos que han quedado flácidos, proporcionando a la cara
un aspecto más firme.
Después de la intervención probablemente tendrá algunos
cardenales, hinchazón de la cara, sensación de tirantez y
posiblemente acorchamiento en algunas áreas de la cara y
del cuello. A medida que progresa el proceso gradual de
curación su aspecto irá mejorando y en un periodo
de dos a cuatro semanas puede hacerse una idea bastante
definitiva de cómo será su aspecto. La mayor parte
de las cicatrices estarán escondidas dentro del pelo por
encima de la oreja o dentro de las líneas y pliegues
normales cutáneos. Aquellas cicatrices que queden por
detrás de la oreja se pueden ocultar fácilmente con el
peinado y las que se encuentren por delante de la misma, en
general no suelen ser visibles.
El momento de retirar los puntos, así como la
posibilidad de comenzar con lavados de pelo será elegido
por su cirujano particular. Después de esta intervención,
se suele recomendar evitar una exposición
prolongada al sol, o en caso de tener que hacerlo,
utilizar cremas protectoras con filtro
solar. A los pocos días de la intervención
conviene aplicar cremas hidratantes.
A medida que se han ido perfeccionando las técnicas
quirúrgicas para realizar ritidectomías, ha habido un
cambio substancial en cuanto al criterio del tiempo óptimo
para someterse a este tipo de intervenciones. No es
necesario esperar hasta que haya unos pliegues marcados a
existan cambios muy acentuados. Si bien es perfectamente
posible realizar la intervención hacia los sesenta o
setenta años, la distensión de los músculos y de la piel y
su falta de tono, en especial en la región de los párpados
prolongarán la intervención. Actualmente se da
preferencia a realizar estas intervenciones a partir de los
40 años o incluso antes en algunas circunstancias,
momento en el cual algunos procedimientos quirúrgicos algo
más limitados pueden mantener un aspecto juvenil durante un
largo periodo de tiempo. Así es frecuente comenzar
alrededor de esa edad con una cirugía combinada de párpados
y del marco de los párpados (frente, cejas, mejillas), zona
quo primero suele mostrar el paso del tiempo, y región más
importante en la comunicación interpersonal, centrada sobre
todo en la mirada.
Las intervenciones de estiramiento facial no solo logran un
rejuvenecimiento de muchos años sino que la edad aparente
siga retrasada durante mucho tiempo en relación a la edad
cronológica. Si con el paso del tiempo vuelven a aparecer
arrugas y pliegues, pueden repetirse. No tema que cambie su
fisonomía, la finalidad es que su aspecto vuelva a ser el
de años antes.
Las posibles complicaciones especificas en manos expertas
son escasas, en su mayoría transitorias (hematomas,
defectos de cicatrización, lesiones cutáneas, pérdidas de
pelo a nivel de la cicatriz del cuero cabelludo, alteración
de la movilidad de la ceja o de los labios) y factibles de
corrección en el postoperatorio inmediato o tardío.
Los riesgos del lifting facial, estadísticamente
pequeños, son ampliamente compensados por el resultado
positivo de la intervención.
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