Toxina Botulínica
El nombre común por la que se le conoce, es el Botox y
consiste en la infiltración de Toxina Botulinica de tipo
(A). Es perfecta para el tratamiento de las arrugas
faciales provocadas por el paso del tiempo y la expresión
mímica de los músculos de la cara.
El efecto consiste en la relajación de los músculos
faciales.
Ventajas:
- Actúa en el tercio superior de la cara principalmente,
mejorando las "Patas de Gallo", las arrugas del
entrecejo y la frente, levantando ligeramente las cejas
y consiguiendo un aspecto mas joven y relajado.
- No necesita anestesia.
- No son necesarias pruebas alérgicas.
- Puede aplicarse también en escote y cuello.
- Se puede aplicar en cualquier época del año.
- Los resultados son visibles entre el tercer y séptimo
día y permanentes a partir del décimo día.
- Esta permanencia es de seis meses.
Inconvenientes:
- Pequeños hematomas que desaparecen en pocos días y que
se disimulan con maquillaje.
- Cefaleas y problemas derivados de una mala
aplicación.
Indicaciones:
- Pacientes jóvenes con pequeñas arrugas de
expresión.
- Pacientes de edad asociados a tratamientos de
relleno.
Contraindicaciones:
- Pacientes embarazadas.
- Pacientes con coagulopatías y tratadas con
anticoagulantes.
Tratamientos necesarios:
- Con una sesión es suficiente, aunque en algunos casos
pueda ser preciso un retoque.
- A los seis meses, se efectúa un segundo
tratamiento.
- A los seis meses, se hace un tercer tratamiento.
- Posteriormente se practica una sesión de mantenimiento
cada año.
Técnica:
- Inyección de dosis bajas de toxina con aguja fina,
poniendo poca cantidad en la zona a tratar.
|